Luís Muñoz Marín fue gobernador de Puerto Rico, entre 1948 y 1964. Dieciseis años durante los cuales impulsó tres proyectos llamados a crear un nuevo Puerto Rico. Bajo el paraguas de tres programas Operación manos a la obra, Operación Estado Libre Asociado y Operación Serenidad habrían de generarse toda una serie de nuevas relaciones económicas, sociales políticas y formales que posibilitaran el avance del país en un proceso de equiparación con la metrópoli salvaguardando la identidad nacional.
“La lógica de aquellos intelectuales fue simple: una vez suplidas las necesidades económicas y políticas, había que suplir las apetencias espirituales y culturales. El propósito era balancear aquellas esferas con otras reformas que actuaran en el ámbito “cultural y educativo del pueblo” con el fin de que Puerto Rico forjara una “buena civilización”. Muñoz Marín hablaba como un intelectual de la Generación del 1930. Para los intelectuales de la Gran Depresión y de la Posguerra -los del 1930 y los del 1950- aquello significaba que habría que facilitar la ruta para “la búsqueda de la felicidad”. La revolución pacífica, como la denominaba, no estaría completa hasta conseguir esa meta. La “Operación Serenidad” fue la respuesta a aquella preocupación.

Las Generaciones de 1930 y de 1950, creían en la necesidad y posibilidad de la “armonía social” y favorecían una vida que se amparara en la “moderación” y la “mesura”. Si el pueblo era capaz de reflexionar maduramente sobre los cambios económicos y políticos por los que atravesaba, viviría mejor el cambio y “vivir mejor el cambio” implicaba que no dejarían de ser “puertorriqueños” ni perderían la “identidad”. Para ello idearon una serie de programas culturales que cumplirían dos funciones. La primera, “serenar” al pueblo; la segunda responder a las acusaciones de traición que provenían del Nacionalismo y el Independentismo.”

Mario R. Cancel Sepúlpeda