Domingo López Torres desapareció en algún punto de la bahía de Santa Cruz. Fue durante los primeros meses de 1937. A los pocos meses de que les tomaran esa foto junto a Jacqueline Lamba y André Breton se produce el “alzamiento nacional” lo detienen, lo internan en el campo de concentración de Fyffes y es asesinado algunos meses después arrojándolo dentro de un saco en algún punto del Atlántico cercano a Santa Cruz.¿Lo supo Breton? quizá lo supo o quizá no. Paradojicamente Bretón acabará en un barco 4 años después huyendo de la invasión Alemana rumbo a la Martinica, en ese periplo por el Caribe estará una temporada internado en un campo de tránsito en la Martinica para pasar luego por la República Dominicana donde al parecer “deja una honda huella en los escritores dominicanos”. No se sabe cual. Es curioso si la biografía de Breton se lee en la wikipedia en francés ni el viaje a Tenerife para la exposición Surrealista, ni el viaje a Santo Domingo aparecen. Sí el tiempo que pasa en la Martinica y su viaje posterior a Haití. Pero reivindicamos el viaje de Breton al parecer nos da el sello de calidad, es el visto bueno del mundo occidental que valida todo el trabajo, todas las publicaciones, las lecturas, las exposiciones,… Hasta escribió un poema Le château étoilé.
Y sobre ese viaje, sobre una anécdota de la vida de Bretón se sustenta toda una política cultural pública la de ese “château” de Naipes que somos.